Biografía De Campeones (Azir parte 2)
Categoría: Otros | Creado: 30.08.2019 a las 23:40 hs.
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En medio de aquel laberinto de pergaminos, volúmenes y tablillas, Azir conoció a un joven esclavo que visitaba la biblioteca casi a diario en busca de libros para su amo y señor. En Shurima los esclavos no podían tener nombres, pero al entablar amistad con el muchacho, Azir decidió quebrantar esta ley y bautizarlo como Xerath, nombre que significa ''el que comparte''. Nombró a Xerath su esclavo personal —aunque sin ponerlo nunca en peligro usando su nombre en público— y, a partir de entonces, los dos muchachos, impulsados por un mismo amor a la historia, comenzaron a estudiar el pasado de Shurima y su largo linaje de héroes Ascendidos.

Durante uno de los viajes anuales por el imperio junto a su familia y a Renekton, la caravana real se detuvo en un conocido oasis para pernoctar. Azir y Xerath se escabulleron en mitad de la noche para ir a dibujar mapas del firmamento, como los que habían estudiado en la gran biblioteca. Mientras trazaban las constelaciones sobre el pergamino, la caravana fue atacada por un grupo de asesinos enviados por los enemigos del emperador. Uno de los asesinos encontró a los dos muchachos en el desierto y, cuando se disponía a rebanarle el cuello a Azir, Xerath intervino arrojándose sobre él. En la pelea que se produjo a continuación, Azir logró sacar su daga y clavársela a su enemigo en la garganta.

Azir le quitó la espada al muerto y corrió de vuelta al oasis, pero al llegar los asesinos ya habían sido derrotados. Renekton había protegido al emperador y acabado con sus atacantes, pero todos los hermanos de Azir estaban muertos. Azir le contó a su padre lo que había hecho Xerath y le pidió que recompensara al esclavo, pero sus palabras cayeron en saco roto. A los ojos del emperador, el chico era un esclavo indigno de su atención, pero Azir juró que, algún día, Xerath y él serían hermanos.

El emperador regresó a la capital, acompañado por un Azir que, a sus quince años, se había convertido en el nuevo heredero al trono. Una vez allí, desató una implacable carnicería contra quienes creía que habían contratado a los asesinos. Shurima pasó años sumida en un torbellino de paranoia y sangre en el que cualquier sospechoso de traición era blanco de la ira del emperador. La vida de Azir pendía de un hilo, a pesar de que era el heredero al trono. Su padre lo detestaba (habría preferido mil veces que muriera él en lugar de sus hermanos), y la reina aún era lo bastante joven como para concebir.

@nthony

Redactor NVL 2
Venezuela
Autor: Star

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